Por: Dr. Mariano Castillo | Especialista en Otorrinolaringología
Imagina despertar una mañana, contestar el teléfono y darte cuenta de que no escuchas absolutamente nada por un oído. Sin dolor, sin haber estado expuesto a ruidos fuertes la noche anterior, simplemente un silencio profundo o un zumbido constante.
La reacción natural de la mayoría de los pacientes es pensar que se les metió agua al bañarse o que tienen un tapón de cera, por lo que deciden esperar un par de días para ver si se “destapa solo”. Como especialista, debo advertirte: esa espera puede costarte la audición de forma permanente.
¿Qué es la Sordera Súbita?
La hipoacusia neurosensorial súbita, conocida comúnmente como sordera súbita, es una pérdida de audición rápida e inexplicable que ocurre de golpe. No es un simple bloqueo mecánico en el conducto externo; es un daño directo en el oído interno o en el nervio auditivo.
Las causas exactas pueden variar desde infecciones virales agresivas, hasta problemas de circulación donde el oído interno deja de recibir oxígeno repentinamente.
El peligro de la automedicación
El mayor enemigo de la sordera súbita es el autodiagnóstico. Muchos pacientes intentan destapar su oído usando hisopos de algodón, gotas caseras o lavados.
Si bien una pérdida de audición por cerumen es muy común y se resuelve en el consultorio, asumir que ese es el problema sin una revisión médica te hace perder un tiempo crítico.
La ventana de oro: 72 horas para actuar
En otorrinolaringología, decimos que “el tiempo es audición”. Cuando el nervio auditivo sufre este tipo de ataque, las células comienzan a morir rápidamente. Tenemos una ventana de oro de 72 horas para iniciar un tratamiento agresivo (generalmente a base de corticoesteroides) para desinflamar el nervio y rescatar tu audición.
- Si acudes dentro de los primeros 3 días: Las probabilidades de recuperar tu audición parcial o totalmente son muy altas.
- Si esperas más de dos semanas: El daño en el oído interno suele volverse irreversible, resultando en sordera permanente y zumbido crónico.
Qué hacer si tu oído se apaga de repente
Un oído tapado que no duele pero que te deja sordo de forma abrupta no es una molestia pasajera, es una de las verdaderas urgencias de otorrinolaringología.
No introduzcas nada en tu conducto auditivo. Agenda una valoración inmediatamente para realizar una revisión bajo microscopio. Proteger tu sentido del oído requiere acción inmediata.










